Vacaciona obispo con "amiga"
Fotos del argentino Fernando María Bargalló, cuando visitó México, desatan polémica; él pide perdón y dice que es su "amiga"
El Vaticano sigue con atención el caso del obispo de Merlo Moreno, Argentina, Fernando María Bargalló, de quien se publicaron unas fotos en "actitud cariñosa" con una mujer, vacacionando en las playas de Puerto Vallarta, en México.
De acuerdo con agencias informativas, el nuncio apostólico Emil Paul Tscherrig ya presentó un informe a la Santa Sede, que se encargará de evaluar si debe aplicarse una sanción a Bargalló.
Se especulaba si ante el revuelo originado por las imágenes, el prelado renunciará al cargo o continuará al frente de la diócesis.
El Código de Derecho Canónico incluye —en su artículo 401/2— que un obispo presente la renuncia de su oficio al Santo Papa "si por enfermedad u otra causa grave quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo".
La prensa argentina publicó en las últimas horas varias fotografías del prelado, de 59 años de edad, en una playa bañándose en "actitud cariñosa" con una mujer.
En declaraciones al canal de noticias argentino América 24 —divulgadas en internet—, Fernando María Bargalló precisó que son imágenes de hace dos años y que corresponden a un encuentro entre amigos.
El sacerdote aseguró que la mujer es una amiga de la infancia, a la que conoce desde que tiene uso de razón, una amistad de toda la vida.
No obstante, lamentó que "tal vez" pudo cometer "una imprudencia" y pidió "perdón" si alguien se sintió escandalizado, a la vez que insistió en su "compromiso con Dios y con la Iglesia".
Pide disculpa
María Bargalló reconoció que las imágenes podían prestarse a "ambigüedad", y que por eso consideraba que "tal vez" actuó de manera imprudente, pero insistió en que sólo se trata de una amiga de toda la vida y reiteró su compromiso con el sacerdocio.
Otra de las preguntas que flotaba en el aire era quién se habría ocupado de tomarle las fotografías y enviarlas al canal y por qué. Lo cierto es que el episodio, según reconoció Bargalló, se produjo hace dos años en una playa de México. América 24 no informó cómo obtuvo las imágenes.
La mañana de ayer, Bargalló fue abordado por un periodista cuando llegaba al obispado, entrevista en la que dijo desconocer la existencia de las fotografías. No obstante, por la noche el obispo dio a conocer un comunicado en el que reconoció que las imágenes le fueron tomadas con una "amiga de la infancia".
"Lamento que aquella situación, no exenta de imprudencia de mi parte, pueda dar lugar a malas interpretaciones. Pido de corazón perdón si ese hecho ha provocado o pudiera provocar algún tipo de daño", dijo el obispo en el comunicado difundido por la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA).
En pleito con los Kirchner
Bargalló se desempeña actualmente como presidente de Cáritas Latinoamericana y Caribe, una organización católica que se dedica a brindar asistencia humanitaria en la región. Fue elegido para el cargo en 2010, por cuatro años. Además, es obispo de Merlo Moreno, una populosa diócesis de la periferia de Buenos Aires, desde mayo de 1997, y hasta el año pasado fungió como presidente de Cáritas Argentina.
Ha sido calificado como uno de los obispos jóvenes comprometidos con los sectores más excluidos. También comparte la posición crítica de la Iglesia argentina en relación con el gobierno de la familia Kirchner.
Durante el Conflicto del Campo de 2008, el obispo replicó los dichos de la presidenta de su país, Cristina Fernández, quien acusó a los productores agropecuarios de "avaros", pidiéndoles que fueran "más solidarios porque la avaricia es el peor de los pecados que condena Dios".
Consultado por la prensa, el obispo Bargalló declaró que la avaricia es un pecado grave, "pero la soberbia... es más grave, el más grave, el primer pecado capital, porque es el que más nos encierra en nosotros mismos y nos aleja de Dios y del prójimo".
El Universal
21 de junio de 2012 |
Como dice un comentatio mas abajo: al menos no es un sacerdote pederasta y tuvo el valor de admitir su desliz. Lei ayer que a diferencia de otros casos mucho mas escandalosos y graves, rapidamente "lo renunciaron" a la diocesis que tenia a cargo. Y es que el Vaticano no perdona la heterosexualidad.