“Por eso los matan”, dice cura acusado de pederastia

Molesto por aparecer entre los sacerdotes señalados, Felipe Valenzuela responsabilizó a los periodistas de difamarlo

Eugenia Jiménez

Molesto por aparecer en la lista de sacerdotes acusados de abuso sexual a menores, el sacerdote Felipe Valenzuela Cervantes responsabilizó a los periodistas de difamarlo y afirmó “por eso los persiguen y les dan muerte” además, dijo, “no tengo nada que ver con esos problemas”.

De la lista de 16 sacerdotes identificados por SNAP en México acusados de pederastas, MILENIO Diario localizó que dos por su avanzada edad se encuentran en retiro; tres han sido cambiados de parroquias dentro de las mismas diócesis; a uno se aseguró no se le conoce, uno más está suspendido por investigación. Tres se mantienen en los templos donde los ubicó la red, uno está en otra diócesis y al resto no se les encontró.

Felipe Valenzuela Cervantes, quien es cura de la Inmaculada Concepción, templo ubicado en Culiacán, Sinaloa, cuestionado sobre si alguna vez fue denunciado o por qué considera que su nombre aparece en la lista, respondió: “No tenga nada que ver, en lo absoluto”. Y “no tengo ningún problema, las autoridades nunca me han molestado”.

Pero los “periodistas deben indagar todo al información que se les proporciona y estar conscientes de la realidad y de la vida de los sacerdotes”. Por no investigar, arremetió, “por eso los persiguen y les dan muerte. Nomás ponen los acontecimientos sin saber, sólo porque les platican y les dicen”.

Además, “si desean saber algo vayan con las autoridades competentes. Si yo tuviera algo ya me habrían exigido que me fuera o ya estarían en la puerta pidiendo informes”.

José Luis Urbina Mendívil, de Navojoa, Sonora, contestó la llamada telefónica, pero al momento de ser cuestionado sobre si había tenido alguna denuncia en contra por abuso sexual, afirmó: “No tengo ningún comentario”. Al insistir por qué su nombre aparece en la lista del SNAP, reiteró, “no quiero comentar, gracias” y colgó.

De Alejandro Cervantes Gallardo, de la diócesis de Aguascalientes, se informó que desde hace más de un año se encuentra en un asilo de esa ciudad. Theodore Baquedano Peck, a quien The Washington Post señaló que se encuentra en la Arquidiócesis de Mérida, se informó que por tener más de 70 años ya está en retiro, pero aún oficia misas.

En Rioverde, San Luis Potosí, en el templo de Santa Catarina, donde se ubicó al padre Peter (Pedro) García (Almendarez), informaron que no se le conoce ni ha estado en esa parroquia.

Vicente Condado, de la Arquidiócesis de Xalapa, fue cambiado de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, pero aún asiste a oficiar a ese lugar y este sábado presidirá una boda al mediodía.

Heladio Avila, quien estaba en el templo Nuestra Señora del Refugio, en Zapopan, de la Arquidiócesis de Guadalajara, hace más de un año se fue de vacaciones y posteriormente se anunció su cambio, aunque regresa a oficiar misas.

José Pinal Castellanos fue removido de la parroquia de Cristo Rey, en Cuernavaca, Morelos, al templo de María Inmaculada, en Lomas de Atzingo.

De acuerdo con la lista Audon Serratos, se encuentra en la lista Villa de Alvarez, diocésis de Colima; Jeronimo Chávez Mendoza, en San Francisco de Asís, Atizapán, Arquidiócesis de Tlalnepantla.

Y Francisco Javier García es un sacerdote religioso de la Congregación de la Misión (Vicentinos), que, según el Directorio Eclesiástico Nacional 2009-2010, actualmente trabaja en la Parroquia de San Pío X, en Reynosa Tamaulipas, perteneciente a la Diócesis de Matamoros.

Lucas Antonio Galván, quien se localizó en la Arquidiócesis de México, dejó de tener licencias sacerdotales este miércoles y es investigado hasta comprobar su inocencia de las acusaciones que se han hecho públicas.

Rivera Carrera encubrió, reitera Barragán

••• En entrevista radiofónica con Carmen Aristegui, Érick Barragán, presidente de la Red de sobrevivientes de Abusos Sexuales por Sacerdotes (SNAP), aseguró nuevamente que el cardenal Norbero Rivera Carrera encubrió al cura Nicolás Aguilar, pues tenía conocimiento de los actos de pederastia cometidos en México antes de enviarlo a Los Ángeles, ya que le avisó por una carta a Rogelio Mahony que este hombre sufría de “problemas de familia, de salud y por cuestiones de familia se iba a ir”.

Barragán puntualizó que en 2007, cuando se tomó la declaración de Rivera Carrera bajo jurisdicción de la corte de EU, en Los Angeles, se le pidió que explicara el significado del lenguaje en la carta respecto a las “cuestiones de salud y por familia”.

Según el representante de la SNAP, “Norberto declara que ese es el lenguaje secreto dentro de la jerarquía católica para demostrar que una persona sufre de problemas homosexuales y de problemas dañantes a jóvenes”.

En el sitio web de la Arquidiócesis de México contestan a Barragán a través de un comunicado en el que indican que el cardenal “nunca ha eludido la justicia, prueba de ello es que ha dado puntual respuesta a las dos demandas difamatorias interpuestas anteriormente y de ambas ha sido exonerado debido a la falta de jurisdicción y por no haber encontrado elementos de culpabilidad”.

También señalan que la nueva demanda es “un absurdo total que carece de todo sustento jurídico” y que, al igual que las anteriores, “será desechada por la autoridad competente, puesto que carece de verdad y de cualquier tipo de sustento racional”.

 

Milenio
23 de abril de 2010