Justifica Vaticano encubrimiento en EU

Ante su precario estado de salud y su avanzada edad, la Doctrina de la Fe tomó en consideración la restricción al Padre Murphy de su ministerio

Irene Savio / Corresponsal

El Vaticano (25 marzo 2010).- El Vaticano no castigó al sacerdote Lawrence Murphy, acusado de abusar de unos 200 niños sordos en Estados Unidos, porque estaba muy enfermo y era anciano, informó este jueves el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.

Esta revelación se produce después de que The New York Times publicara que Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Fe en los 90, se abstuvo de iniciar trámites contra el religioso por abusos en una escuela de Wisconsin entre 1950 y 1972.

"Murphy era anciano, y su salud precaria, vivía en aislamiento y no se habían producido nuevas acusaciones en los últimos 20 años", explicó Lombardi en medio de la ola de escándalos y revelaciones de abusos sexuales cometidos por religiosos.

El Vaticano fue informado del caso hasta 1996, años después de que la investigación acabara, agregó el portavoz. El extinto cura no fue expulsado del clero porque el derecho canónico no prevé castigos automáticos.

"La Congregación para la Doctrina de la Fe tomó en consideración la restricción al Padre Murphy de su ministerio y pidió que aceptase la responsabilidad de sus graves actos".

"Las normas de la Iglesia no han prohibido nunca denunciar los abusos a menores a las autoridades judiciales".

Las revelaciones de Lombardi constituyen un nuevo capítulo del escándalo por abusos sexuales que ha afectado a diócesis católicas de Estados Unidos, Alemania, Holanda, Irlanda, Brasil, Italia y México, entre otros.

Esta mañana, miembros de la organización estadounidense de Víctimas de Abusos de la Iglesia Católica, (SNAP, por sus siglas en inglés) protestaron en la plaza San Pedro de El Vaticano, por la actitud de la Santa Sede en el caso de Murphy.

Cuatro de ellos, incluida la presidenta de la organización, Barbara Blaine, quien repartía panfletos explicativos sobre el caso y contaba de sus vivencias como víctima de estos abusos, fueron detenidos por la Policía mientras hablaban con periodistas.

En tanto, el prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, el Cardenal José Saraiva Martins, aseguró que su actitud hacia estos abusos es la de tolerancia cero, justificando, sin embargo, que estos abusos son un reflejo de la sociedad actual.

"Las familias no ventilan los males de sus hijos malos", sentenció Saraiva Martins, para justificar el encubrimiento de las autoridades católicas involucradas y la protección otorgada a curas sospechosos de pedofilia.

Detrás de estas revelaciones de abusos, hay fuerzas que se aprovechan para atacar a la Iglesia, concluyó el religioso.

 

Reforma
25 de marzo de 2010