Del abuso al "chantaje" Rodrigo Vera
Tres jóvenes que aseguran ser hijos del sacerdote Marcial Maciel –Omar, Raúl y Christian González Lara– revelaron la doble vida, la manipulación y los abusos sexuales que contra ellos cometió el fundador de los Legionarios de Cristo, en una entrevista realizada el miércoles 3 en el programa radiofónico Noticias MVS que conduce Carmen Aristegui. Junto con su madre, Blanca Estela Lara Gutiérrez, los jóvenes reclaman la herencia que, afirman, su padre les prometió verbalmente y está en un fideicomiso cuyo paradero se desconoce. La Legión de Cristo, por su parte, respondió al día siguiente, mediante un comunicado, señalando que estos jóvenes decidieron hacer sus revelaciones luego de que la congregación religiosa no aceptó pagarles los 26 millones de dólares que pedían a cambio de su silencio. En la entrevista radiofónica, Omar y Raúl afirmaron que Maciel abusó sexualmente de ellos. Dijo Raúl: “Mi primer abuso sucedió en Colombia, cuando yo tenía siete años de edad. Yo estaba acostado con él, como cualquier hijo con su padre a esa edad. Me baja el calzoncillo y me intenta violar. Por instinto humano reacciono y me muevo.” De Omar abusó por primera vez en un hotel de Madrid. Con el tiempo, Maciel logró que los niños se acostumbraran a masturbarlo. La señora Blanca Estela comentó que conoció a Maciel cuando ella tenía 19 años de edad y él 56. Para entonces ya tenía a Omar, producto de una relación anterior pero que Maciel adoptó como suyo. Después, la pareja procreó a Raúl y Christian. Maciel –dijo– le ocultó su verdadera identidad: dijo llamarse José Rivas y ser detective privado, luego agente de la CIA. “Puras mentiras. Así me llevó todo el tiempo y yo le creí”, comentó Blanca Estela. La familia descubrió la identidad de Maciel en 1997, al ver su nombre y fotografía publicados en la revista Contenido, a raíz de sus escándalos por pederastia. Madre e hijos comentan que Maciel les aseguró, verbalmente, que como patrimonio les dejaba una cuantiosa herencia a través de un fideicomiso. Pero éste no aparece. Y relataron sus avatares por encontrarlo. En respuesta, el jueves 4, la Legión de Cristo, por medio de un comunicado que hizo acompañar de una carta, acusó concretamente al joven Raúl González Lara de pretender extorsionar a la congregación con 26 millones de dólares, suma que pedía a cambio de su silencio. La carta –fechada el pasado 12 de enero– es de Carlos Skertchly, procurador general de la congregación en Roma, y está dirigida a Raúl. En ella hace referencia a una reunión que ambos sostuvieron seis días antes, el 6 de enero, cuando el joven le pidió los 26 millones de dólares. Dice Skertchly a Raúl en la misiva: En nuestro encuentro del pasado día 6, en la Universidad Anáhuac del Norte, tuvimos oportunidad de conversar por espacio de una hora… pides que se te entregue una suma de 6 millones de dólares como cumplimiento de lo que dices fue la voluntad de tu padre, expresada oralmente a ti en una conversación. Además pides otros 20 millones de dólares como compensación por tus sufrimientos. El día 8 de enero por la tarde recibí tu llamada telefónica en la que confirmaste tu petición afirmando ‘si ustedes me dan los 26 millones de dólares callo la verdad’, y pediste una respuesta para el próximo día 13, a más tardar. En respuesta a tu petición puedo decirte cuanto sigue… no podemos en modo alguno ceder ante la petición de pagar dinero a cambio de silencio. Si bien valoramos todo el dolor y sufrimiento que nos has relatado, y deploramos el mal que pueda seguirse del escándalo, no acogeremos nunca peticiones de este género, que además son ilícitas. Preferimos buscar y afrontar la verdad por dolorosa que sea. Aparte de esta misiva, la Legión dio a conocer un mensaje escrito de Jesús Quirce, rector de la Universidad Anáhuac, donde señala que él sostuvo “largas conversaciones” con Raúl desde abril de 2008. En esas charlas –dice– el joven le reveló que es hijo de Maciel. “En todo momento me mostré empático y traté de entender su realidad”, dice Quirce. Y agrega que Raúl jamás le refirió “que había sido objeto de abusos por parte de su padre”. Incluso, dice, el joven le pidió que guardara “absoluta reserva y discreción” sobre esas pláticas. Quirce dice estar sorprendido y desilusionado porque, sin haberle dicho, esas conversaciones fueron “grabadas por Raúl” y difundidas después en el noticiario de Aristegui. El viernes 5, Raúl aceptó que, efectivamente, él y su familia divulgaron sus testimonios debido a que la Legión no quiso darles los 26 millones de dólares que pedían. “Afirmativamente, así fue”, dijo. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) –a través de su vocero, el sacerdote Manuel Corral– señaló que se trata de un caso de “extorsión y chantaje burdo”. Y para el arzobispado de México –según Hugo Valdemar, su respectivo vocero– los jóvenes quedan en “entredicho” y “pierden autoridad moral” por haber pedido esas “cantidades exorbitantes” de dinero.
Proceso |
