“En la Orden, más casos de pederastia”

José Barba, quien encabezó en 1997 una denuncia por pederastia contra el padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, asegura que existen muchas más historias de abusos dentro de esa orden religiosa que las dadas a conocer ayer públicamente por dos hombres que se presume son hijos de Maciel.

En entrevista, consideró que esas denuncias respaldan a las muchas otras voces de agredidos que ya se habían atrevido a poner en el banquillo de los acusados a la Legión de Cristo. Dijo que el común de esas historias es la falta de reparación del daño a las víctimas, pues no se ha dado ni en el plano espiritual —no ha habido disculpas como tal—, y mucho menos en la vida, bienes y sicología de las personas.

El ex seminarista, quien presuntamente fue víctima directa de Maciel, asegura que el manejo de defensa institucional de los casos de pederastia sólo genera encubrimiento de los abusos sexuales, que se mantienen al interior de la organización: “Los que hay son testimonios de abusos de clonación sexual transgeneracional, es decir, una pederastia serial no sólo perpetrada por su fundador, sino por otros muchos religiosos de la orden”.

El cuestionamiento central para Barba es cómo la institución ha actuado ante las denuncias de abuso. Acusa que han sido constantes las amenazas y hostigamiento a los denunciantes, antes que la disculpa y resarcimiento de daños.

“A la par, la Legión ha elaborado una estrategia para hacer un control del deterioro que ha tenido la orden a raíz del escándalo de pederastia. A través de una supuesta aceptación de la mala actuación de su fundador ha intentado limpiar su imagen”.

Barba recuerda que el 20 de febrero pasado, el secretario general de los Legionarios, Evaristo Sada, emitió un pronunciamiento en el que trató con benevolencia a Maciel: “Nunca hubo una disculpa directa a las víctimas. No hubo nada de fondo más que una fraseología, para aparentar un acto de contricción que no existe”.

Comenta que los testimonios de Raúl y Omar, presuntos hijos (natural y adoptivo) de Maciel, no le sorprenden: “Se conoce la existencia en Veracruz y Guadalajara de otros descendientes”.

Dice que la gente no debe quedarse con las historias de las simples denuncias, sino con la actuación irresponsable de la Iglesia católica, que durante muchos años exaltó la imagen de Marcial Maciel.

 

El Universal
04 de marzo de 2010