Entrevista Fernando M. González: Llaman a no cerrar caso Maciel

Buscan que Legión responda ante la ley por posible delito de encubrimiento.

Fernando González

El caso Marcial Maciel debe continuar más allá de su persona y llegar al interior de la Legión de Cristo por posible complicidad y encubrimiento de los delitos de pederastia, consumo de drogas y absolución del cómplice, sostiene el escritor Fernando M. González.

En entrevista con REFORMA, el sociólogo y psicoanalista, miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, explica que la expectativa de los denunciantes es no cerrar el caso ante la muerte de Maciel, el pasado 30 de enero.

¿Muere impune Marcial Maciel?

No murió impune en el sentido de que el Vaticano lo marcó al invitarlo al retiro. Murió sin juicio y sin que sus víctimas lo pudieran probar. Los legionarios tendrán una marca de fábrica, que su fundador fue un pederasta. Lo que hay que hacer visible ahora es que la congregación fue cómplice y muchos de los que viven fueron sus víctimas, y al mismo tiempo sus cómplices silenciosos.

¿La legión está impune?

Sí. Muerto Maciel continúa el problema. Continúa porque la Legión está implicada. Y las redes internas de pederastia siguen funcionando. El problema ya no es Maciel, sino la red y su relación social. Por ejemplo, en 1992 hubo una denuncia contra el padre Fernando Martínez -quien a su vez fue abusado por Maciel-, por haber abusado de 4 niñas en el Cumbres de Cancún. Él mismo había sido acusado en 1970 por un padre de familia michoacano, por haber abusado de su hijo en el Cumbres de México.

¿Procederán legalmente contra ella?

Es viable una denuncia en Ginebra contra la jerarquía eclesiástica romana del Vaticano, y por lo tanto contra la Legión por encubrimiento y complicidad con Marcial Maciel.

En los archivos del Vaticano se comprueba la enorme complicidad de tres instancias: la Secretaría de Estado, la Sagrada Congregación de la Fe y la Sagrada Congregación de Religiosos, que tuvieron la información cuando Maciel era joven y lo dejaron libre.

Desde el punto de vista canónico es imposible, porque en el 2001 Ratzinger estableció que el delito "absolución del cómplice" prescribía después de 10 años.

¿A qué aspiran los legionarios?

A la desmemoria y a la posible santificación de su pederasta en tiempos futuros. La Legión inicia una doble operación con las beatificaciones, por un lado de la madre de Maciel, Maura Degollado Guízar -quien ahorita ya es sierva de dios-. Y por otro lado la santificación de Rafael Guízar y Valencia, su tío abuelo. Esperan los tiempos de la desmemoria mexicana y después trasladarlo a Roma donde le construyeron un mausoleo.

¿Cree posible una revisión al interior de la orden?

En octubre del 2007 eliminaron dos votos, el de Caridad, que implica no criticar al superior, y el de no aspirar a puestos. Con este hecho, que se da 4 meses antes de la muerte de Maciel, es verosímil que una minoría dentro de la legión se la juegue y empiece a hablar sobre refundar a esa institución. El pasado de la Legión de Cristo está ahora abierto e incierto.

¿Qué representa el caso Maciel para la sociedad?

Es un caso paradigmático que ha permitido varias cosas. Por un lado, hace visible la sexualidad y pederastia de ciertos sacerdotes. Al posicionar el caso durante 10 años, ha permitido crear una aún insipiente cultura de la denuncia en México, donde los familiares no denunciaban por no criticar a la Iglesia. El caso permite dilucidar el delito de la pederastia y hacerlo visible como algo violento.

A su vez, con el apoyo del caso Joaquín Aguilar (sacerdote mexicano acusado de pederastia) permitió objetivar las conductas institucionales de la Iglesia Católica para cubrir estos casos: la deslocalización de los acusados -cambiarlos de parroquia-, la confesión -convierten el delito en pecado, lo confiesan y quedan perdonados-, la falta de estadística -para no reconocer el problema- y desprestigiar al denunciante, al afirmar que lo hace por dinero.

Daniela Rea
Reforma
12 de febrero de 2008