Reafirma el Vaticano el dogma del celibato sacerdotal (Para la Iglesia es una falta grave que los curas se casen pero no que violen niños)
CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Benedicto XVI y sus máximos consejeros en el Vaticano acordaron ayer mantener inamovible la norma de la Iglesia católica que exige el celibato a los sacerdotes, enfrentando el desafío del rebelde arzobispo Emmanuel Milingo, quien ha presionado para que la Iglesia católica acepte el matrimonio para los sacerdotes.
"El valor del celibato sacerdotal, de acuerdo con la tradición católica, se reafirmó", dijo el Vaticano en un comunicado divulgado tras una reunión de tres horas que fue convocada sorpresivamente hace tres días por Joseph Ratzinger, un año y medio después de ser elegido Papa.
El documento subrayó también "la necesidad de una sólida formación humana y cristiana para los seminaristas y los sacerdotes que ya están ordenados".
La reunión fue convocada por el Papa para hacer frente a la rebelión del arzobispo Emmanuel Milingo, que fue excomulgado tras haber nombrado obispos en Estados Unidos a hombres casados.
Milingo, originario de Zambia, se casó en 2001 en una ceremonia masiva de la secta Moon en Estados Unidos y lidera una organización llamada Sacerdotes casados ya.
La organización de Milingo pretende reincorporar al ministerio a 150 mil curas casados que fueron ordenados previamente "en el sagrado ministerio y que trabajan con la Iglesia en todas las formas posibles", para contrarrestar la escasez de vocaciones sacerdotales en la Iglesia Católica, según se afirma en un comunicado. El documento emitido ayer por el Vaticano afirma que los asistentes a la "cumbre" de ayer dialogaron acerca de la "posibilidad de readmitir a los sacerdotes casados al ejercicio de su ministerio". Sin embargo, no dio detalles sobre cuál fue la conclusión de la discusión.
El breve comunicado dice que la reunión también abordó "las solicitudes de dispensa del celibato" que quienes abandonan el sacerdocio deben cumplir antes de que cuelguen los hábitos, de acuerdo con las disposiciones de la Iglesia. El trámite de dispensa puede llevar años, por lo que muchos curas que deciden dejar la Iglesia para casarse no esperan a que se complete el proceso.
Quieren un trato igual
El cura italiano Giuseppe Serrone, uno de los fundadores junto a Milingo de la asociación Sacerdotes casados ya, pidió al Papa que les conceda las mismas prerrogativas que a los sacerdotes de la Iglesia Episcopal de EU que se pasaron a la Iglesia de Roma.
"Las mismas prerrogativas que concedió (Benedicto XVI) cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1980 a los ministros casados de la Iglesia Episcopal de EU, acogidos en plena comunión en la Iglesia Católica, admitidos como casados, pueden ser extendidas a todos los sacerdotes casados del mundo", dijo Serrone.
Serrone hizo estas manifestaciones tras conocerse la negativa vaticana a dejar atrás el celibato para los curas católicos de rito latino y a la readmisión al ministerio sacerdotal de los curas casados.
Según Serrone, las familias de los sacerdotes casados "son verdaderas familias y los sacerdotes casados, ordenados válidamente, son verdaderos sacerdotes de la Iglesia de Jesús".
Por ello, pidió al Pontífice que "extienda" las mismas prerrogativas concedidas a sacerdotes de otras confesiones cristianas, casados y con hijos, que tras pasarse a la Iglesia Católica, el Vaticano aceptó y reconoció la situación en que entraban.
Fuentes eclesiásticas italianas favorables a la abolición del celibato recordaron a la agencia EFE el caso del pastor anglicano Evans David Gliwitzki, ordenado sacerdote católico en la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, en el archipiélago español de Canarias, y que está casado y tiene dos hijas. (Con información de agencias)
El Universal
17 de noviembre de 2006 |