¿Y cuánto le pagaron a usted, Cardenal Norberto?

Ciro Gómez Leyva

Sancionado el padre Marcial Maciel por el Vaticano, derrotado ética, moral e históricamente por un puñado de hombres valientes que invirtieron diez años y cuanto tenían para denunciar los abusos sexuales que cometió contra ellos hace más de medio siglo, quedan por hacer algunas preguntas antes de bajar, ahora sí, el telón periodístico.

La primera es para el cardenal Norberto Rivera, defensor prosélito de Maciel que insiste en jugar a la mentira. ¿Podrá ver a los ojos al reportero Salvador Guerrero Chiprés, primero en México en preguntarle sobre los crímenes sexuales del fundador de los Legionarios de Cristo, y a quien Norberto insultó con un “cuánto te pagaron por preguntarme eso”? La estupidez, según el Diccionario de la Real Academia Española, es la torpeza notable en comprender las cosas. O el dicho o hecho propio de un estúpido. El cardenal no es estúpido. Es un encubridor en un caso de violación múltiple a menores. ¿Cuánto dinero recibe usted por eso, cardenal?

Otra es para Carlos Ruiz Sacristán, que en 1997, siendo secretario de Comunicaciones y Transportes, trabajó como intimidador de los Legionarios para que no se transmitiera el programa sobre Maciel en CNI/Canal 40. Hoy está de vuelta en la política activa como asesor de Felipe Calderón. ¿Habrá hecho un examen de conciencia o regresa para seguir sirviendo a su causa religiosa?

Una más es para los empresarios que amedrentaron y castigaron a medios de comunicación por contar una historia que, desde hace una década, era periodísticamente verosímil, confiable, creíble. ¿Fueron nobles, fueron justos?

Otra es para los articulistas, editores y locutores que, con el pretexto fascista de que se trataba de unos mentirosos diabólicos, agredieron a José Barba, Alejandro Espinosa, Alberto Athié y demás que descalificaban la santidad de Maciel. ¿Lo recuerdan?

La última es para los Legionarios de Cristo de buena fe, que los hay y son muchos. ¿Qué enseñanza les deja este capítulo? ¿Podrán seguir venerando a alguien que, sirviéndose de su poder, vejó a niños y adolescentes? ¿Cómo deberá ser el futuro de la Legión y el Regnum Christi después de que el Vaticano condenó las malas acciones del padre Maciel?

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Fuente: Milenio
23 de mayo de 2006