El cabildero en el Vaticano, anulado
Rodrigo Vera
Con la decisión del Papa de retirar de su ministerio a Marcial Maciel por las acusaciones de que cometió abusos sexuales contra menores, se vienen abajo los trámites que el "mentor espiritual" de Marta Sahagún hacía en el Vaticano para anular el matrimonio religioso de Vicente Fox y Lilian de la Concha. Pero más relevante aún es el hecho de que, con la suspensión "a divinis" de Maciel -cuya congregación ha recibido un fuerte apoyo político y económico del gobierno foxista-, no se reparan los daños causados a las víctimas de sus abusos, que han sido ampliamente expuestos en las páginas de este semanario...
El sacerdote Marcial Maciel, líder de los Legionarios de Cristo y mentor espiritual de la esposa del presidente Vicente Fox, Marta Sahagún, fue formalmente retirado del ministerio sacerdotal por el Papa Benedicto XVI, debido a las acusaciones en su contra por abuso sexual de menores de edad.
Con esta decisión, "se vienen abajo" todas las gestiones que, en Roma, realizaba Marcial Maciel para conseguir el matrimonio eclesiástico entre Vicente Fox y Marta Sahagún, quienes han dado un fuerte apoyo a los Legionarios de Cristo.
Antonio Roqueñí, uno de los más prestigiados canonistas mexicanos, asegura:
"Todas esas gestiones se vienen abajo. ¡Por supuesto!, Marcial Maciel ya no podrá gestionar nada ante El Vaticano. Se le acabaron todas sus influencias en el campo del poder eclesiástico."
-El que lo hayan suspendido de su ministerio sacerdotal, ¿implica también un bloqueo a sus relaciones de poder con los altos jerarcas?
-¡Claro!, puesto que la indicación viene del mismo Papa. ¡Imagínese! A partir de ahí, ya nadie le va a creer en la Santa Sede. Y el que le crea se va a dar una quemada que para qué le cuento. De hoy en adelante, todos esos personajes de la política con los que Marcial Maciel se estaba relacionando van a tener mucho cuidado en no embarrarse con él.
En un muy escueto comunicado, emitido el pasado viernes 19 por la oficina de prensa del Vaticano, se dio a conocer la noticia:
"Tras haber sometido los resultados de la investigación a un estudio atento, la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo la guía del nuevo prefecto, el cardenal William Joseph Levada, decidió -teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del padre Maciel, como su delicada salud- renunciar a un proceso canónico e invitar al padre a una vida reservada de oración y de penitencia, renunciando a todo ministerio público. El santo padre aprobó estas decisiones."
De esta manera, la familia presidencial se quedó sin su principal apoyo en el Vaticano.
Al inicio del gobierno foxista, Marcial Maciel tenía en Roma una tarea difícil: conseguir la nulidad del matrimonio eclesiástico entre Vicente Fox y Lilian de la Concha, así como la anulación del enlace religioso entre Marta y Manuel Bribiesca Godoy -la cual ya se concretó-. Sólo después de ambas anulaciones se podría lograr el matrimonio eclesiástico de la pareja que ahora habita Los Pinos.
Lilian ante el Papa
Gracias a las relaciones y a los buenos oficios de Maciel, Lilian de la Concha y Marta Sahagún pudieron tener encuentros privados con el Papa Juan Pablo II.
En 2001, cuando la Sacra Rota Romana ya llevaba el proceso para anular el matrimonio de Fox y Lilian, ésta reveló que Marcial Maciel le gestionó un encuentro con el pontífice:
"Él me presentó ante Juan Pablo II como la esposa del presidente de México... Mi relación con él es de sincera y profunda admiración por la gran obra que fundó y porque continúa promoviendo los valores universales. Lo considero un hombre santo y sabio. Me siento privilegiada de haber tenido la bendición de conocerlo."
Guiada por Maciel, la todavía considerada por la Iglesia legítima esposa de Fox fue a declarar a los tribunales vaticanos.
"No me he opuesto a la anulación. Me he presentado a declarar todas las veces que me lo han solicitado en la Sacra Rota", confesó Lilian a la revista Actual, en una entrevista publicada en agosto de ese año.
-¿Cree usted que procede la anulación? -se le preguntó.
-No, definitivamente no procede, creo yo.
Y detalló sus razones: el "amor profundo" que hubo en su matrimonio, la adopción de sus cuatro hijos, la "responsabilidad" compartida en la vida conyugal.
De la Concha dijo estar sorprendida por el matrimonio civil que poco antes, el 2 de julio, contrajeron en Los Pinos, Fox y Marta.
Marta y el beso
Pero así como es el guía espiritual de Lilian, Marcial Maciel, paradójicamente, también lo es de Marta Sahagún, a quien igualmente le gestionó un encuentro privado con Juan Pablo II, el 18 de octubre de ese mismo año, durante una gira que Fox realizaba por Europa.
Ese día, el pontífice recibió a Fox por separado, puesto que el protocolo vaticano no permitió que lo acompañara quien no es considerada por la Iglesia como su esposa.
Marta Sahagún dijo que, gracias a la intervención de Marcial Maciel, ella pudo charlar con el pontífice.
"Acabo de ver al Papa. Fue una reunión privada. Él estuvo muy cordial, muy amoroso. Recordó su primera visita a México, en el año 79. Y yo le hablé un poquito sobre la preocupación que él mismo tiene por los pobres, por los pobres de nuestro país. Le pedí su bendición y que le mandara la bendición a los niños de México", declaró Marta Sahagún.
-¿Usted gestionó el encuentro para poder ver al Papa? -se le preguntó.
-Bueno, debo decir que el padre Marcial Maciel me ayudó a gestionarlo.
-¿Hablaron acerca del matrimonio?
-¡Eso es estrictamente personal! -esquivó Marta.
Ese día, al salir de sus respectivos encuentros con Juan Pablo II, Fox y Marta se dieron un beso frente a la basílica de San Pedro. Fue un acto bien montado y la foto que la propia esposa del presidente ordenó que les tomaran recorrió el mundo... pero también entorpeció las gestiones de Marcial Maciel.
El exlegionario Patricio Cerda Silva reveló a Proceso que, en Roma, Marcial Maciel había encargado a Luis Garza, vicario general de los Legionarios, y a Álvaro Corcuera, actual superior general de la congregación religiosa, asumir directamente esas gestiones.
"Corcuera, ayudado en ocasiones por Luis Garza, fue quien estuvo directamente gestionando todo esto, sobre todo ante la Secretaría de Estado. Estaban a punto de conseguir entonces que el Vaticano anulara el matrimonio religioso de Fox con Lilian de la Concha."
-¿Por qué no lo lograron?
-Por el grandísimo error que cometieron Fox y Marta Sahagún; el famoso beso que se dieron frente a la basílica de San Pedro. El Vaticano tomó como una ofensa esa foto; consideró que era como decirle a todos: '¡Miren! Aunque el Papa no nos acepte como pareja, de todos modos lo somos, al grado de que nos besamos en sus propias narices'. Tras esa grosería, la Curia simplemente canceló los trámites que la pareja realizaba (Proceso 1474).
Una congregación política
Sin embargo, según trascendidos periodísticos, Marcial Maciel seguía negociando para que la Iglesia reconociera el enlace de la "pareja presidencial", lo mismo que el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda.
Por cierto, en el juicio de nulidad matrimonial que Marta entabló contra su primer esposo, nombró como defensor a Juan Pablo Alcocer Mendoza, un abogado que coordina la maestría en derecho de la Universidad Anáhuac, perteneciente a los Legionarios de Cristo.
Alcocer Mendoza, artífice de la declaración de nulidad matrimonial interpuesta por Sahagún, tiene su propia firma de abogados matrimoniales y participa en cursos y conferencias sobre derecho matrimonial canónico.
Todo un equipo de Legionarios de Cristo estaba, pues, moviendo sus influencias y asesorando jurídicamente a la pareja de Los Pinos.
Tan segura se sentía Marta de las influencias de Marcial Maciel en Roma, que inclusive durante un tiempo maniobró para que su fundación altruista Vamos México recibiera dinero de su homóloga del Vaticano, la fundación Populorum Progressio. Sin embargo, ésta se negó, argumentando que no suele apoyar organizaciones civiles, sino eclesiásticas. (Proceso 1344.)
En un tiempo, la misma Marta trabajó para los Legionarios, según declaró su hermano Alberto al reportero Francisco Castellanos: "Marta fue tesorera de los Legionarios de Cristo en el estado de Guanajuato y daba clases en uno de sus colegios, antes de que ingresara a la política".
Inclusive, el papá de Marta, Alberto Sahagún de la Parra, fue muy amigo de Marcial Maciel. Ambos nacieron en Cotija, Michoacán, donde convivieron cuando eran niños.
"De chicos íbamos, Marcial y yo, a cazar güilotas y patos. Después, él siguió su propia vida y yo la mía", relató Alberto Sahagún a este semanario.
Y recordó que el papá de Maciel, don Francisco, "tenía unas haciendas en el pueblo. Una de ellas se llamaba Ayumba y estaba rumbo a Tingüindín. La otra se llamaba Poca Sangre, si mal no recuerdo".
Por su parte, Vicente Fox, antes de ser presidente, también tuvo nexos con los Legionarios de Cristo. En su libro La última cruzada, el investigador Edgar González Ruiz señala que, siendo gobernador de Guanajuato, Fox nombró a un legionario, Fernando Rivera Barroso, como su secretario de Educación en el estado. Desde ese cargo, Barroso impulsó programas de abstinencia sexual, en colaboración con el grupo Enlace.
Marta y Fox han apoyado las obras que Marcial Maciel está realizando en su natal Cotija, como la Universidad de Artes y Oficios, que se construye en un área de casi 4 mil metros cuadrados, donada por el propio Maciel.
El 16 de mayo de 2002, Fox y el presidente de la Generalitat Valenciana, Eduardo Zaplana, firmaron un convenio mediante el que se comprometieron a invertir 84 millones de pesos en esa universidad, que será manejada por los Legionarios.
El costo de la obra -que incluye un dispensario médico y un "centro integrador"- estará a cargo del gobierno federal, el gobierno de Michoacán y la Generalitat. El gobernador del estado, Lázaro Cárdenas, se molestó mucho porque se le involucró en el proyecto sin que se le hubiera informado.
Gracias al impulso de los Fox, en la región de Cotija hay una fuerte presencia de los Legionarios: existe una residencia para retiros espirituales, un panteón exclusivo para los Legionarios, así como el Museo Marcial Maciel, donde se exhiben objetos personales del fundador de la congregación.
Para algunos analistas, los Legionarios de Cristo estaban penetrando en los altos círculos del gobierno, gracias a la relación de Marcial con Marta Sahagún.
Bernardo Barranco, especialista en asuntos religiosos, aseguraba que Marta Sahagún era "la puerta de entrada de los Legionarios de Cristo al equipo foxista".
Y agregaba: "Sahagún es la prototípica legionaria: es una militante que no profundiza mucho en las cosas. Se va más por el lado asistencialista, le encanta el aspecto de la promoción y de la foto con los pobres. Checa mucho con el perfil de la activista legionaria.
"Se dice que ella formó parte del brazo laico de los Legionarios, el Regnum Christi; que fue una militante activa de este movimiento. Y resulta muy lógico: Sahagún proviene de las élites locales de Michoacán y Guanajuato, la misma zona de donde surgieron los Legionarios. Por tanto, hay una coincidencia ideológica y geográfica."
Y aclaró que los Legionarios son más una "congregación política" que religiosa, ya que su estrategia va encaminada a ganar posiciones de poder, mediante la cooptación de las élites gobernantes del país.
"Los Legionarios tienen hoy tantos vínculos políticos que cada vez es más una congregación política y menos una congregación religiosa. Están captando a las familias mexicanas con poder."
-¿Cuál es, finalmente, su objetivo?
-Convertir a México en una república católica, a partir de las élites y del poder del dinero. Su misión es transformar al país, pero no mediante el cambio de estructuras ni de la situación de pobreza, sino a través de esa versión dulzona, simplona, que es la de transformar primero el corazón de las personas. Esa es su oferta. De ahí sus escuelas, asociaciones civiles, trabajos de caridad y formación humana (Proceso 1343).
El "cuarto voto"
Sin embargo, la sanción dictada a Marcial Maciel puede representar un gran viraje, ya que, según Antonio Roqueñí, se trata realmente de una sentencia a divinis, con la que no solamente se le prohíbe dedicarse al ministerio sacerdotal, sino también a ocupar cargos de gobierno dentro de la Iglesia.
"Maciel ya no podrá ocupar ningún cargo, incluso dentro de su congregación. Y ésta tendrá un observador permanente de la Santa Sede que corregirá los desvíos doctrinales que, desde su fundación, vienen arrastrando los Legionarios de Cristo."
-¿En qué consisten estos desvíos?
-Aparte del voto de pobreza, castidad y obediencia, los Legionarios tienen el famoso 'cuarto voto', que los obliga a no hablar mal de sus superiores y a denunciar a quien lo haga. Este voto es una inmoralidad, y fue el que impidió a muchos Legionaros denunciar las atrocidades que se cometen en la congregación.
El proceso contra Marcial Maciel fue reabierto a finales de 2004 por la Congregación para la Doctrina de la Fe, la cual designó al fiscal Charles J. Scicluna para que se hiciera cargo de las investigaciones.
Y el año pasado, el fiscal -acompañado por un notario de la congregación, el sacerdote José Miguel Funes- viajó por Estados Unidos, México y Europa para recoger alrededor de 35 testimonios de víctimas de Maciel.
Fueron ocho los demandantes que impulsaban el proceso: Alejandro Espinosa, José Barba, Arturo Jurado, Juan José Vaca, Saúl Barrales, Félix Alarcón y los hermanos Fernando y José Antonio Pérez Olvera.
Todavía hace algunas semanas, los denunciantes -defendidos por la canonista austriaca Marta Wegan- se quejaban por la tardanza del Vaticano, que mantenía en secreto el proceso y no daba ningún fallo.
Ahora, al conocerse la condena, dice Alejandro Espinosa:
"Fue una sentencia muy tardada que, finalmente, nos dio la razón. Pero aún falta por saber qué va a pasar con los cómplices de Marcial Maciel que están en la congregación y, también, volver los ojos hacia nosotros las víctimas, cómo se nos va a reparar el daño."
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Fuente: Proceso
22 de mayo de 2006 |