Viola celibato 65% de curas, revela libro: Alberto Athié

 

Por Sandra Licona

Durante la presentación del libro Votos de castidad, que reúne ensayos de varios autores sobre los mitos del celibato, desde la Colonia hasta la época actual, el ex sacerdote Alberto Athié habló de la necesidad de rendición de cuentas de la Iglesia católica sobre la violación de derechos humanos, dentro y fuera de la institución, y pidió que se acabe con el fuero interno de los curas.

Es un secreto a voces que el celibato entre los sacerdotes es opcional; y es un secreto a voces también que varios siervos de la Iglesia Católica han cometido abusos sexuales dentro y fuera de la institución, los que pocas veces se denuncian.
 
Pero ahora un grupo de especialistas en temas religiosos, como Jorge Erdely, Alexandra Ciattini, Elio Mansferrer, Jorge René González y Marcos Hernández, se dieron a la tarea de investigar y documentar que “el celibato es un mito” en la historia eclesiástica de América Latina, y que se han cometido y se cometen abusos sexuales desde la Colonia hasta el presente.

El ex sacerdote Alberto Athié destacó que el Papa Benedicto XVI tiene como una de sus principales obligaciones “definir con muchísima claridad cuál es el papel que la Iglesia va a jugar respecto a los casos de abuso sexual por parte de clérigos, para terminar con las formas secretas de trabajar estos asuntos”.

Al Ratzinger, insistió, le toca además “terminar con el fuero interno de sacerdotes y el privilegio que tienen éstos de no rendir cuentas ante ninguna autoridad y ante la sociedad en general, para validar la credibilidad de su magisterio como Papa”.

Por su parte, el periodista Rodrigo Vera hizo un recorrido por los distintos temas que aborda el libro y dijo que éste responde a interrogantes como si el voto de castidad es una norma de naturaleza divina o es una disposición eclesiástica, o qué tanto observan los ministros de culto el voto de castidad y cuál es su finalidad.

Vera destacó la disposición y contextualización de los hechos actuales, como de los históricos, desde distintas disciplinas, y dijo que ésta es una de las principales aportaciones del libro, que parte del siglo XVI, cuando la corona española propagó la fe católica y consecuentemente el ideal de la castidad sacerdotal.

“El libro llega a una conclusión: el celibato es un mito, ya que en la práctica siempre ha sido opcional, por lo que es evidente el abismo entre lo que dicta el derecho canónico en cuestión del voto de castidad y la vida sexual del clero.

“Confirma, además, que la dinámica que prevalece es la explotación del estatus religioso para obtener satisfacción sexual con creyente de ambos sexos, monjas o seminaristas”.

Votos de castidad revela, por ejemplo, las prebendas de que gozaban los hijos de los sacerdotes en la época Colonial: como título de honor conservaban la dignidad de sus padres, “mal ejemplo que seguían de los altos jerarcas”.

El libro cita, incluso, el caso extremo del Perú, del siglo XVII, donde los hijos de los sacerdotes podían pedir, mediante la declaración de dos testigos, que el obispo les diera dinero para su dote matrimonial, estipulada en 400 pesos fuertes, cifra considerable para la época.

En aquel tiempo, refiere uno de los ensayos, la principal transgresión registrada a los votos de castidad era la heterosexual, aunque no por falta de datos puede descartarse la transgresión homosexual y la pederastia, tan documentada en la época actual.

El libro salta después al México moderno, en el que también abundan ejemplos que muestran la continuidad de esta vieja práctica de quebrantar el celibato, y cita un informe que, en 1990, presentó al vaticano el entonces arzobispo de Oaxaca, don Bartolomé Carrasco, en el que reconocía que el 65 por ciento de sus sacerdotes infringía el voto de castidad.

Y cita también el amasiato entre el ex nuncio Girolamo Prigioni y Alma Zamora, una religiosa de la congregación Hijas de la Pureza de la Virgen María, que trabajaba para él.

 

Fuente: La Crónica de Hoy
Pág. 40, sección Cultura
11 de noviembre de 2005