Expedientes: Amaro y Sari

Columna Contrapunto. El Universal.
Roberto Rock L.

No termina aún el ejercicio de fuerza con el que diversos sectores decidieron probar su peso en la administración Fox , después de la ola de conservadurismo religioso que recorrió el país durante la visita del papa Juan Pablo II .

El pretexto fue la cinta El crimen del padre Amaro, cuya programación era conocida mucho antes de la llegada del pontífice, sin que ello atrajera réplica alguna por parte de estos grupos, que utilizaron a la Iglesia como ariete. Las críticas al gobierno se siguen centrando en dos aspectos fundamentales: en que no censuró la película, lo que hubiera sido ilegal, y en que aportó dinero, vía el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), para la producción del filme.

¿Cuánto dinero? Poco menos de 3 millones de pesos. ¿Sabe usted el monto de los fondos oficiales para ayudar a la Iglesia, en aportaciones para restaurar iglesias y otros inmuebles religiosos? Más de 163 millones de pesos, sólo este año, según lo detalló recientemente en reunión con diputados federales, Sari Bermúdez, titular de Conaculta.

Dos nuevas incursiones mantuvieron fresca esta semana la polémica en torno a la película, que no es más que una versión benévola y atenuada del libro en el que se inspira. Quienes han acudido a verla, entienden que haya sido clasificada para adolescentes; lo que no comprenden es por qué el furor del debate que ha desatado.

Monseñor Lázaro Pérez Jiménez es obispo de Autlán, Jalisco, una de las zonas más conservadoras del país. Pero es también presidente de la Comisión Doctrinal de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Él escribió un artículo sobre El crimen..., y mire usted nada más lo que dice, textual: "El Episcopado Mexicano parece estar perdiendo su capacidad de negociación, así como su autoridad sobre la sociedad católica.

"La afluencia al cine (donde se exhibe esta cinta), pese a las advertencias en contra, muestra la debilidad de las manifestaciones masivas como las ocurridas en la pasada visita del Papa.

"El gobierno federal ha exhibido por su parte incongruencia con las leyes, pero adicionalmente, reduciendo su papel a la `erradicación de la censura`, implícitamente atacó a la Iglesia, exponiéndola como defensora de tal censura. Ignoraban, en su habitual torpeza, que no era cuestión de censura , sino de acato a las condiciones vigentes de la libertad de expresión."

El último párrafo del artículo de monseñor Pérez Jiménez , como dicen los clásicos, no tiene desperdicio. Merece figurar en una antología de la nueva relación Iglesia-Estado: "Es evidente que el matrimonio Fox, y el repudio que ha recibido de varios destacados miembros de la jerarquía, no es ajeno a todo esto".

 

Tomado de Contrapunto.
Roberto Rock L.
El Universal.
Domingo 25 de agosto de 2002.
Primera sección.