WACO: ¿SUICIDIO O CONSPIRACIÓN GUBERNAMENTAL?

NOTAS ACTUALIZADAS SOBRE EL CASO DE DAVID KORESH


Edwin S. Gaustad, en su libro "A Documentary History of Religion in America since 1865", afirma inequívocamente que lo que ocurrió el 19 de abril de 1993 en Waco, Texas fue un suicidio masivo inducido por David Koresh. La posición del Dr. Gaustad, profesor emérito de Historia de la Religión de la Universidad de California, ha sido compartida por muchos especialistas en la materia. Sin embargo, dudas sobre el origen del incendio que terminó con la vida de Koresh y 85 de sus seguidores comenzaron a generarse casi inmediatamente después de la tragedia, especialmente por la forma en que el FBI manejó el caso. El asunto se complicó más aún por factores propios del sistema político y jurídico norteamericano. Demandas de los familiares de las víctimas contra el gobierno para obtener compensaciones monetarias, críticas de republicanos y demócratas contra la Procuradora de Justicia Janet Reno, y el factor de las milicias religiosas y el poderoso "lobby" de la industria armamentista en los Estados Unidos, ayudaron a que se generara un clima de confusión que alentó todo tipo de teorías conspirativas.

En diferentes versiones, estas hipótesis argumentaban que más que un suicidio masivo, los habitantes del Rancho Monte Carmelo habían sido objeto de un plan del Gobierno Federal para asesinarlos por haber repelido a balazos la incursión de agentes federales para ejecutar una orden de arresto por acopio de armas contra Koresh. La discusión se polarizó y naturalmente atrajo lo mismo a periodistas que a investigadores de la religión. Estos últimos meses, sin embargo, han aportado nueva información que augura no sólo el final jurídico del caso de los Davidianos, sino el fin de la polémica en su dimensión académica. El nombramiento de un comisionado especial independiente para reabrir el caso de los Davidianos y examinar detalladamente qué fue lo que pasó el 19 de abril de 1993, y su subsecuente informe emitido el 21 de julio del 2000, no acabarán del todo con las especulaciones. Serán importantes sin embargo, para evaluar más objetivamente el caso, pues la nueva información disponible derriba una serie de mitos que rodeaban el evento de los Davidianos y en cierta forma ha contribuido a despolitizar el caso.

Quizás el error fundamental al examinar Waco, fue la adopción casi inmediata de una posición maniquea entre los investigadores. Una falacia lógica de falsa disyuntiva se percibe como el origen de este error. En un lado estaban los exhoneradores a ultranza de Koresh y los Davidianos. En el otro, la posición inversa. En medio, sin embargo estuvo siempre un cúmulo de evidencia objetiva accesible, y hoy más que nunca, a los investigadores de la religión. La más relevante, y que por motivos de espacio es necesario resumir, es la siguiente:

1)    Los Davidianos habían desarrollado una elaborada teología apocalíptica que incluía la idea de morir a manos de las fuerzas gubernamentales de los Estados Unidos en una confrontación armada. Esto es central para entender Waco y ningún análisis serio puede omitir este punto.
2)    La doctrina de Koresh incluía la creencia de que resucitarían como seres de fuego para vencer a las fuerzas enemigas.
3)    Esta visión escatológica era central para la cohesión interna de grupo y el punto climático de la existencia del mismo. Para ese momento habían vivido y se preparaban diariamente con adoctrinamiento y entrenamiento para-militar.
4)    En el reporte del 21 de julio del 2000, el jurista y ex-senador John C. Danforth, comisionado independiente para la investigación del caso, confirma que fueron los Davidianos los que prendieron fuego al complejo del Rancho Monte Carmelo el 19 de abril de 1993.
5)    Los peritajes de los médicos forenses determinaron que las causas primarias de la muerte de 21 seguidores de David Koresh el día del incendio fueron autoinfligidas por arma de fuego o arma blanca (un caso). El resto murió como consecuencia directa del incendio.
6)    Se ha confirmado en el reporte del comisionado independiente, la posición de que el día del incendio, el FBI nunca disparó contra los Davidianos. Los hallazgos del reporte de John Danforth fueron corroborados en esencia por el juez de Distrito Walter S. Smith. El 20 de septiembre de este año, después de un largo proceso legal, Smith dictaminó contra las demandas de los familiares de los Davidianos, sustentando la tesis de que se trató de un suicidio.
7)    David Koresh se consideraba a sí mismo y se presentaba ante sus seguidores como el Mesías y había construido un sistema totalitario con bastante control sobre la conducta de sus seguidores.

 

La evidencia anterior es conclusiva en el sentido de que el caso de Waco fue en efecto, un suicidio masivo organizado por David Koresh como parte de un rito religioso. Al igual que en otros casos notables similares, hubo un componente homicida, pues había menores de edad a quienes se impidió salir y algunos incluso recibieron impactos de bala por parte de los mismos Davidianos.

Esta conclusión no exonera de responsabilidad ni al FBI ni a otras agencias federales estadounidenses por la forma en que manejaron el conflicto sectario, ni pretende hacerlo. La torpeza e irresponsabilidad principal estriba en haber intentado ejecutar una orden de aprehensión contra Koresh a sabiendas de que había decenas de niños en el rancho y que los Davidianos estaban bien armados y entrenados. La evidencia indica que Koresh pudo haber sido arrestado en forma discreta en cualquiera de sus incursiones fuera del Rancho Monte Carmelo, pero aun así se decidió poner en peligro la vida de las familias que integraban la comuna y la de los mismos agentes federales que resultaron muertos en el primer tiroteo.

David Koresh por su parte, tenía años de incurrir en diversos ilícitos como corrupción de menores y abuso sexual de niñas. Asimismo seguía acumulando un impresionante arsenal de armas del cual se adjunta una lista. El mismo incluía ametralladoras AK-47 con lanzagranadas, decenas de fusiles y pistolas de alto calibre, miles de cartuchos y granadas de fragmentación. Que ocurrió un suicidio colectivo como rito es un hecho. Que su comisión fue probablemente acelerada por la impericia del manejo gubernamental, es también verdad. Pero Koresh no estaba jugando al entrenar a sus para-militares sectarios. Él sabía que estaba cometiendo ilícitos y que tarde o temprano habría una confrontación. Waco es el ejemplo de la clásica profecía auto-cumplida. Es también una muestra del daño que puede causar el no entender las dinámicas internas de un grupo totalitario dirigido por un líder mesiánico.

 

LISTA DE ARMAS DECOMISADAS A
DAVID KORESH Y LOS DAVIDIANOS

 


BIBLIOGRAFÍA SELECTA

Chryssides, George D. "New Religions: A Defense of Intolerance?". Faith and Freedom 49 (1996) p. 41-46.

Interim Report to The Deputy Attorrey General concerning the 1993 confrontation at the Mt. Carmelo Complex, Waco, Texas By Special Counsel John C. Danforth (July 21, 2000) [P/O N° 2256-99].

Gaustad, Edwin S. "A Documentary History of Religion in America since 1865". Second Edition. Grand Rapids, Mi: Eerdmans, 1993.

Samples, Kenneth et al. "Prophets of the Apocalypse". Grand Rapids, Mi: BakerBooks, 1994.

Wessinger, Catherine (Comp.) Millennialism, Persecution and Violence: Historical Cases". New York: Syracuse University Press, 2000