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(Primera parte)
NOTA:
Esta es la continuación del Artículo
Un
Estudio Psicoanalítico sobre la Relación Líder-Feligresía
en la Iglesia "La Luz del Mundo"
Dr.
César Mascareñas de los Santos
Dr. Jorge Mascareñas Ruiz
Narcisismo
maligno vs Trastorno delirante paranoide
Si el caso de Samuel
Joaquín es un narcisismo maligno (NM), las repercusiones sobre los que
le rodean podría llegar a ser aún más graves.
Los enfermos de
NM son personas que pueden aparentar ser muy empáticas, y de esta manera
lograr la manipulación de los demás. Pero en el fondo, tiene como fin dañar a
las personas a su alrededor.58 Es decir, son controlados por
deseos de destrucción predominando el afecto negativo sobre el positivo.59
Esto podría explicar ciertas conductas aberrantes y desviaciones en el caso
del máximo líder de La Luz del Mundo, como son: el placer en las
conductas sádicas60 como la violación, la pedofilia, golpear mujeres para disminuir sus
tensiones nerviosas,61 propinar mordidas a jovencitas,62 etc. El sadismo es la característica diferencial entre esta patología y
otros tipos de Narcisismo que son menos graves.63
Si nos encontramos ante
un caso de Narcisismo Maligno, toda la estructura jerárquica, la
ostentosa simbología y proyecciones grandiosas de imagen institucional que son
características en La Luz del Mundo, sólo sirven para alimentar el Ego
de Samuel Joaquín. De hecho dichas estructuras serían directamente fomentadas
por él, para lograr ese mismo fin. Debemos recordar que semejantes apetencias
desmedidas son sólo monstruosas sobrecompensaciones que se dan en casos
como el de los Narcisos Malignos, pues en el fondo se sienten
inferiores a los demás.64 Sin embargo en tales patologías difícilmente se acepta el hecho, creando
como consecuencia este complejo sistema para intentar resolver conflictos
internos.65 Si a esto añadimos un examen de los mecanismos que rigen la conciencia
moral en el ser humano el caso del narcisismo maligno se vuelve aún más
complejo. Está clínicamente comprobado que aunque ciertos individuos parecen
tener un anesteciamiento de la conciencia, la realidad es que esto es sólo en
apariencia; se muestran insensibles ante el daño que provocan a otros, pero
los narcisos saben el sufrimiento que ocasionan y reprueban su propia
conducta. Esto genera a su vez impresionantes derivaciones para intentar
acabar con el sentido de malestar que una conciencia violada acarrea en forma
irremediable.
Las manifestaciones
clínicas de una conciencia culpable han sido bien estudiados por el Dr. H.
Baruck en su obra clásica Psiquiatría Moral Experimental.66 En ellas se detalla particularmente la autojustificación desmedida como
signo patológico. A mayor culpabilidad, explica Baruck, mayores y más
vehementes serán los esfuerzos por presentar una fachada de moralidad. Por
otra parte, la culpabilidad se expresará asimismo en un incesante esfuerzo por
autojustificarse y sobre todo, persiguiendo a las víctimas a quienes se ha
agredido. Posteriormente para desviar la atención de sus acciones añadirá aún
más justificaciones, y la persona con conciencia culpable se asumirá a su vez perseguida; provocándose el clásico cuadro de perseguido-perseguidor de Trelat.67
Al respecto llama la
atención un desplegado firmado personalmente por Samuel Joaquín que apareció
recientemente en varios diarios de circulación nacional y en el extranjero a
la vez. El mismo tiene aparentemente el propósito de dar respuesta a distintos
y muy puntuales señalamientos que ex-integrantes de su organización han hecho
públicos en los últimos meses ante distintos medios de comunicación en nuestro
país. (Particularmente prácticas de abusos sexuales rituales y otros tipos de
agresión).
En dicho desplegado el
líder de La Luz del Mundo se califica a sí mismo como: honesto,
responsable, propagador de los valores cristianos, patriota, promotor de la
libertad, defensor apasionado de la verdad y los valores humanos, propagador
del derecho a la vida, luchador inflexible contra la mentira, la injusticia,
la ignorancia, la inmoralidad y el desenfreno. Continuando con la
apología, Samuel se considera un hombre humilde, de vida transparente y honorable; en su ánimo personal no hay intimidación ni amenazas contra sus detractores. En él no hay tampoco afán de
defenderse, ni de calumniar y se refiere a su persona como poseedor
de una moral intachable.68
En contraste, en la
misma inserción periodística califica sin distinción alguna a las personas que
han emitido críticas o denuncias acerca de su conducta con los siguientes
adjetivos: perros rabiosos, mentes degeneradas, mentes perversas y sucias,
desviados morales, perversos, resentidos, protagónicos, infectados,
rencorosos, sedientos de venganza, calumniadores, difamadores, mentirosos,
inventores de falaces argumentos, irresponsables, quienes, según el líder,
expresan sus argumentos "en ese lenguaje de burdel, abominable y execrable" y
los mismos "han adquirido trascendencia" ante la opinión pública por que
considera que en los seres humanos hay "una natural predisposición morbosa de
curiosidad malsana", para evaluar los temas de índole religioso.
Ya sea que el
diagnóstico presuntivo se incline por el Trastorno Delirante Paranoide o establezca el Narcisismo maligno como la patología subyacente a la
conducta de Samuel Joaquín, lo cierto es que las investigaciones que se han
hecho muestran que estamos frente a un caso muy delicado, pues nos encontramos
ante un individuo que ejerce gran influencia sobre cientos de miles de
personas, pero que al mismo tiempo ha perdido contacto con la realidad. Por
otra parte se puede tratar de lo que Hochman define como un sociópata
altamente funcional,69 en una posición tal de influencia y poder, que tiene la capacidad de
destruir y devaluar a otros seres humanos sin importar las consecuencias, ni
mostrar el más mínimo pesar por sus acciones. Estos diagnósticos no son
excluyentes, inclusive es común encontrar la sociopatía en el narcisismo
maligno.
Impresión diagnóstica grupal: trastorno psicótico compartido
La fuerza y la cohesión
de un grupo social determinado, está dada por el tipo de liderazgo y por la
identificación del grupo con él.70Siendo
Samuel Joaquín una persona de raza indígena, 71 la identificación masiva de la mayoría de los integrantes de La Luz del Mundo con su líder es muy fuerte ya que "es de los nuestros",
"es de la misma raza", "se identifica con nosotros."72
Esta característica ha
facilitado la transmisión de los delirios paranoicos y de grandeza del líder
hacia la feligresía y la comprensión de esta dinámica nos ayuda para
corroborar el diagnóstico psiquiátrico grupal. Toda la evidencia clínica
muestra que durante muchos años sectores de la Iglesia La Luz del Mundo han padecido lo que médicamente se conoce como un Trastorno Psicótico
Compartido.
Este padecimiento se
caracteriza por la aceptación acrítica de las creencias delirantes del líder.
Desarrollándose dentro de él, un patrón de conducta de Dominación-Sumisión,
correspondiendo al líder la parte dominante y a la feligresía la parte sumisa.73En
este caso la autoridad que ejerce el líder, le sirve para transmitir las ideas
psicóticas al grupo sumiso. De esta manera el círculo de adeptos más cercano,
comparte los mismos delirios de Samuel Joaquín. Esto en cuanto a las ideas
delirantes acerca de su identidad mesiánica, grandeza personal y obsesiones
persecutorias. Las personas afectadas, hasta antes de entrar en contacto con
él, estaban prácticamente sanas. La intensidad en la gravedad del Trastorno
Psicótico Compartido, esta dada por la cercanía con el Patrón Dominante.
De tal manera que, a mayor contacto con el líder, el comportamiento psicótico
transmitido, será mas fuerte.74
Transmisión colectiva de los delirios paranoides
Los delirios paranoicos
de Samuel Joaquín, han sido transmitidos a sectores de la feligresía, sobre
todo a sus seguidores más cercanos, por medio de complejos mecanismos
grupales. Es importante puntualizar que las ideas paranoicas en seguidores son
secundarias a la disfunción psicológica del líder y al fuerte adoctrinamiento
recibido dentro de la agrupación.75
Vale la pena recordar
que en el caso más famoso de suicidio colectivo por motivaciones religiosas
que registra la historia moderna, cientos de personas bebieron voluntariamente
cianuro disuelto en Kool-Aid para quitarse la vida. Una de las causales de
este evento fue el continuo adoctrinamiento paranoide que recibían de parte de
Jim Jones. De hecho, esta fue la razón por que las más de 900 personas
salieron de Estados Unidos hacia Guyana antes de la tragedia. Las ideas
paranoicas transmitidas eran tan bien recibidas por el grupo, que ya habían
practicado durante meses la forma en que iban a realizar el suicidio
colectivo.76
Su líder les había dicho que había una conspiración del Gobierno contra ellos. 77
En contraste, el Gurú
Bagwan Shree Rajneesh, jefe de una comuna religiosa de cientos de personas, en
Oregon E.U., logró convencer a sus seguidores en contra de toda evidencia
objetiva, de que era necesario exterminar a los habitantes de una ciudad. La
población, era percibida según el esquema mental de Rajneesh como una temible
amenaza. El resultado fue el envenenamiento de una presa hidráulica y otros
actos delictivos.78
La
conspiración mundial
Existen diversas formas
en que se observan las obsesiones paranoicas transmitidas por Samuel Joaquín a
sus seguidores. Un ejemplo es el grupo de colaboradores más cercano, quienes
perciben (sistemática e indistintamente de las evidencias que se presenten) a
cualquier persona u organización que haga críticas a la iglesia, como "agentes
satánicos", y "enemigos" que forman parte de fabulosos complots y
conspiraciones.79
Como muestra de la
conducta paranoica transmitida, voceros oficiales de la organización y
miembros activos de La Luz del Mundo, perciben constantemente complots de dimensión mundial contra su iglesia y contra Samuel
Joaquín. En fechas recientes, y a raíz de una serie de denuncias públicas
sobre la conducta de su máximo dirigente, los portavoces de la agrupación a
través de revistas de circulación interna han inculpado a un sin fin de
organizaciones como fraguadores de dichas conspiraciones. El Vaticano, TV
Azteca y Televisa, el periódico El Universal y La Jornada, el Opus Dei y los
Jesuitas, Asociaciones Civiles, la iniciativa privada en México, la Secretaría
de Gobernación, antropólogos e investigadores, iglesias protestantes
norteamericanas y una entidad imaginaria a quien llaman El Anticristo, etc. Se han confabulado para "exterminar" (sic) a los cientos de miles de miembros
de la iglesia La Luz del Mundo. Según su propia versión y sin aportar
más prueba que el dicho de Samuel Joaquín, el complot existe y no les cabe la
menor duda de que se está llevando a cabo, por más inverosímil o absurdo que
sea el pensar en que grupos con intereses tan distintos y a veces antagónicos
entre sí, se puedan concertar con fines de tan poca trascendencia.
La transmisión de los
delirios paranoicos de Samuel Joaquín a sus seguidores inmediatos, tiene
también otras repercusiones. El grupo inmediato que escribe, publica y
comunica la postura de la iglesia, a su vez tiene ascendencia jerárquica de
autoridad sobre otros y esto facilita la transmisión del delirio a la
feligresía en general. Esto es, un miembro común de La Luz del Mundo en
Guadalajara, al leer la literatura editada por su liderazgo, oyendo 3 veces al
día la misma historia y siendo coartado en su libertad de accesar información
del exterior80 puede empezar a pensar que realmente puede existir un complot y una
persecución mundial. De allí es fácil llegar a creer con total
convicción en la existencia de enemigos concretos, aun cuando la realidad
objetiva niegue la existencia de éstos.
Delirios colectivos de persecución han provocado grandes tragedias en el ámbito religioso,
como lo hemos mencionado anteriormente. En todo los casos, es el líder quien
transmite a su feligresía los delirios paranoicos, a través del trastorno
psicótico compartido.
Como reaccionarán
sectores de la iglesia La Luz del Mundo conforme progresa la
psicopatología colectiva o qué nuevos delirios y qué tan rápido serán
transmitidos en un futuro a los fieles, es un cuestionamiento que surge al
examinar esta información ¿qué sucederá según se fortalezca la siege
mentality característica de eventos como los de Waco o de Verdad
Suprema en Japón? 81 La pregunta queda en el aire, pero un críptico mensaje en la
revista Concepto que edita La Luz del Mundo (agosto de 1997) nos
podría dar una idea: "México pagará muy duro su pecado" dice amenazante
el editorial (página dos) en respuesta a señalamientos críticos, de distintos
sectores de la sociedad mexicana hechas en los últimos meses.
Delirios
de grandeza grupales
No sólo los delirios
paranoicos son susceptibles de compartirse. Cuando un grupo social tiene como
líder a un individuo con delirios de grandeza, éstos también pueden ser
transmitidos. La organización puede llegar a percibirse a sí misma como
importantísima, grandiosa y omnipotente.82
En el caso de La Luz del Mundo, las pruebas recabadas indican que la
grandeza que se autoadjudica Samuel Joaquín, también es transmitida a sus
seguidores por medio de los mecanismos descritos en el Trastorno Psicótico
Compartido. Al operar este mecanismo, el grupo recibe grandes gratificaciones
debido a que: 1) Se proyectan en la grandeza de su líder, 2) Se
consideran poseedores de una posición privilegiada y 3) Son diferentes
a todos los demás por la exclusividad del grupo.83 Un buen ejemplo de esto se encuentra en la siguiente prosa, en donde la
grandiosidad mesiánica del líder es apropiada por sectores de la feligresía: "El glorioso Hermano Samuel Joaquín... el hijo predilecto del Altísimo y
elevado a la santidad más excelsa por su bondad congénita y su genio
organizativo. La Hermosa Provincia perfumada flor del jardín del Creador...
sus ramas purificadas se extienden, por todos los países del planeta...
Transformándose la iglesia del Dios Vivo, en isla salvadora de toda la
humanidad".84
Otra muestra de lo
anterior es, de nueva cuenta, el delirio de persecución. Este no sólo indica
la percepción paranoide del mundo exterior. También implica una
conceptualización falsa y desmedida de la importancia del grupo en el contexto
mundial. Dicho de otra manera, para que existan conspiraciones de la
envergadura que proclaman los dirigentes de La Luz del Mundo, se
sobreentiende que dicha organización es extremadamente importante.
Tanto, según la apreciación de Samuel Joaquín, que se confabula el mundo
entero 85 para tratar de borrarla de la faz de la tierra.86El
complot internacional se debe, según La Luz del Mundo "a su limpieza",
a "su pureza doctrinal", a un intento de frenar "su expansivo crecimiento"; la envidia de los enemigos de la secta y el odio de seres
invisibles,87 se aducen como explicación ante los fieles y se adopta como realidad por
muchos adeptos.
Es más fácil que un
grupo social funcione como psicótico a que lo haga un solo individuo, pues en
grupo es más sencillo que se despierten los niveles primitivos de la mente.88
Si tomamos en cuenta que es en este lugar donde residen los sentimientos y
emociones,89 el participar de actividades grupales, aunque se trate de gente funcionalmente
psicótica, puede ser intensamente gratificante. Cualquier persona dentro de la
organización, puede dejar de funcionar normalmente al ser gobernada por el
grupo, que al ser delirante, lo envuelve en la psicosis colectiva.90 En La Luz del Mundo, se han observado este tipo de
comportamientos. En su celebración de la Santa Cena en agosto de 1991, Samuel
Joaquín expuso en un momento intensamente solemne que Dios "le había pedido
la Iglesia".91 El críptico mensaje se hizo más claro cuando explicó que había tenido una
lucha con Dios, suplicándole que todavía no se la llevara y
que le diera otra oportunidad. De acuerdo a testigos
presenciales esto provocó una conmoción generalizada entre los miles de
asistentes; se oían lamentos y llantos incontenibles, los fieles caían por las
calles de la colonia Hermosa Provincia en súplicas vehementes por una nueva
oportunidad y agradeciendo la oportuna intercesión de su vicario. La conmoción
dio lugar a que la Secretaría de Gobernación investigara al respecto
preocupada por lo que podía suceder en la celebración el siguiente año.
Inclusive se tomaron medidas para asegurarse que el pan y el vino que se
distribuiría en la próxima celebración no fuera a ser el medio para que Dios se llevara a la Iglesia.92
Mecanismos de transmisión
Alimentado por los
delirios de grandeza, Samuel Joaquín ejerce un control completo sobre sus
seguidores inmediatos. De tal manera que como se mencionó anteriormente, en el
grupo de los incondicionales, él determina como se llevarán a cabo los
matrimonios. Es decir, Samuel Joaquín decide el cónyuge de sus fieles en esta
élite.93 El permitirle elegir a la persona con quien casarse es una demostración
de la confianza depositada en él.94
El grupo de los
incondicionales se identifica en mayor grado que el feligrés común con su
líder debido a la cercanía especial con él, este es un elemento importante
para la transmisión del Trastorno Psicótico Compartido a otros sectores
de La Luz del Mundo. La particular estructura piramidal de autoridad y
las líneas verticales y rígidas en que ésta se ejerce, hace de los
incondicionales los representativos de Samuel Joaquín ante los miembros
regulares de La Luz del Mundo. Los incondicionales son, en otras
palabras, los transmisores de la voluntad divina, los ojos, las manos, la
expresión de Samuel Joaquín, y en cierta forma participan, por su cercanía, de
su misma imagen e identidad. Esto facilita la transmisión de las ideas
delirantes y la psicosis. Esta relación de dominación sobre el grupo más
general, les confiere autoridad especial y poder.95
La gran relevancia que
tiene la figura de Samuel Joaquín en la mente de sus seguidores, el hecho de
estar cerca de él (como el caso de las Vestales), los hace sentirse
importantes, influyentes y con autoridad. Lo que a la postre retroalimenta el
pensamiento delirante.96
Al analizar estas
conductas y sus dinámicas, se entiende claramente la razón por la cual Samuel
tiene un equipo de mujeres que le ayudan a cometer abusos de tipo
sexual. Ellas saben que las violaciones son delitos, que son acciones que
atentan contra la integridad de las personas. Y sin duda alguna reprueban y
abominan la violación per se. Sin embargo, cuando el que comete dichos
actos es el líder, para ellas (por el delirio de grandeza transmitido,
y considerándose asistentes privilegiadas de quien ven como un ser
divino) se convierte en un acto piadoso. Esto es debido a lo que
simboliza en sus mentes Samuel Joaquín. Aunque la realidad objetiva les
muestra el daño que se provoca, al tomar en cuenta la figura de su líder,
niegan esta realidad y colaboran con los abusos. Están de tal manera
psicotizadas que realmente creen que están haciendo un beneficio al servir
al varón de Dios.97
Los colaboradores
inmediatos de Samuel Joaquín, son los encargados de transmitir a la feligresía
en general, los delirios de grandeza de éste y las ideas paranoides. Los
pastores juegan un papel importante, así como la himnología de La Luz del
Mundo.
Dicha Iglesia celebra
cerca de 20 reuniones semanales (3 diarias, promedio). De esta manera el
asistente habitual, recibe un bombardeo continuo de información selectiva y
distorsionada. Lo anterior se conjunta con el estricto control que ejerce la
cúpula para impedir que reciban información de otras fuentes 98 y las restricciones para tener contacto con el exterior.99
Algunas
repercusiones psicosociales
Los delirios de
grandeza en el Trastorno Psicótico Compartido (TPC) tienen
repercusiones en la forma en la que los que lo padecen conceptualizan al mundo
exterior. De tal manera que los que no veneran a la persona de Samuel Joaquín,
o aquellos que hacen críticas o denuncias sobre él se consideran
"irredimibles",100"réprobos",101 "impíos",102 etc. En otras palabras se perciben como enemigos, pues al hacerse
críticas o rechazarse el culto a la figura central de dicha religión, se
siente aludida la feligresía que se proyecta en la grandiosidad de su líder.
Uno de los últimos
desplegados de La Luz del Mundo en periódicos nacionales, refleja este
mismo patrón de pensamiento. Son estos delirios los que producen que los
sectores de dicha iglesia que ya participan del cuadro patológico, se
comporten en ocasiones en forma antisocial.103
Por otro lado, muchos de
los que han sido sexualmente abusados, no se atreven a comentar sus
experiencias, ya que sería ir en contra de la persona que para ellos es la
divinidad misma, a la que han llegado a venerar. Temen hacerlo y el solo hecho
de pensarlo, les crea una severa angustia.104El
resultado de esto, son vidas frustradas con constantes depresiones y
pensamientos de culpabilidad. En realidad ellos, que son las víctimas de un
proceso psicótico, se sienten los culpables debido a la grandeza y pureza de su agresor.
Tratamientos y perspectivas a futuro
El panorama observado
indica que Samuel Joaquín y su grupo inmediato, por causa del TPC presentan
una problemática de salud pública. La intervención médica de la Secretaría de
Salud está plenamente justificada y es una obligación gubernamental, pues se
trata de la propagación endémica de una patología verificable y peligrosa.
Para llevar a cabo un
tratamiento efectivo del Trastorno Psicótico Compartido la ciencia
médica establece que es necesario separar a la colectividad sumisa de la parte
dominante.105 Si esta separación no se lleva acabo, el padecimiento se perpetuará. En
los casos en que se ha iniciado el tratamiento, la salud mental de los
individuos que participaban de la psicosis delirante pueden ser fácilmente
restablecidas.106 En el caso de la parte dominante, esta requiere de tratamiento médico y en
ocasiones farmacológico para alcanzar su rehabilitación.107 Casos particulares que a título personal opten por el tratamiento
médico, deben ser tratados de acuerdo a los criterios clínicos que la medicina
ha establecido para los delirios y estados psicóticos. En el caso de las
víctimas de dichas conductas, existen parámetros bien establecidos para el
tratamiento de la Neurosis Post-Traumática, las depresiones y las
disfunciones propias de aquellos que han sido objeto de agresiones sexuales.
La ciencia médica se
verá relegada a tratar, como ya lo ha venido haciendo, sólo los efectos y no la etiología, en el caso del Trastorno Psicótico Compartido en La Luz del Mundo de no implementarse medidas integrales por las
autoridades competentes para solucionar la problemática de fondo. Esto es, los
médicos seguiremos atendiendo las consecuencias de los delirios
paranoides y de grandeza, de la psicosis y los narcisismos malignos, como son
las violaciones, el estupro, las neurosis post-traumáticas, las depresiones y
lesiones por conductas violentas, etc., como ha venido sucediendo desde hace
años con las personas afectadas.
Dada la inestabilidad y
peligrosidad del líder principal y su círculo íntimo de colaboradores
(condición inherente a los TPC’s), no es improbable que en un futuro, la
ciencia médica se extienda a aportar diagnósticos forenses de personas que se
suiciden por indicaciones del máximo líder, o que en su defecto maten a otros
al llegar al extremo los delirios paranoides y los cuadros de psicosis
colectiva.
Desde la perspectiva de
la medicina, el Trastorno Psicótico Compartido que se presenta dentro de La
Luz del Mundo, es finalmente un problema orgánico que, a similitud de
otras patologías, es susceptible de transmisión aunque por mecanismos
distintos. En sentido epidemiológico, no hay diferencia entre un brote de
cólera y una forma de locura contagiosa que se esparce causando daño a la
sociedad. Por esta razón, el TPC debe ser tratado como problema de salud
pública en forma eficaz e inmediata de acuerdo a los lineamientos que la
ciencia médica establece y en el mayor interés tanto de los integrantes de La Luz del Mundo, como de la sociedad en general.
Si por desconocimiento u
omisión, o encubrimiento por intereses políticos, las autoridades competentes
no tomasen cartas en el asunto como hasta hoy ha sucedido, la única
alternativa de tratamiento seguirá siendo la atención especializada a aquellas
personas que a través de los años han ido solicitando asistencia médica en
forma particular.
Aunque el alcance
colectivo de esta última opción es limitado, esta alternativa seguirá siendo
viable y altamente efectiva para tratar casos individuales o familiares.
Notas
Bibliográficas
- Op. cit., Kernberg O.
- Ibid.
- Ibid.
- Entrevista con Karem León, (18 de Mayo de 1997) quien refiere haber sido
golpeada y agredida físicamente por Samuel Joaquín en la cara, sin
ningún motivo. La justificación que se adujo eventualmente fue que ese tipo de
acciones le ayudaban al ministro a relajarse y aliviar sus tensiones
nerviosas.
- Ibid.
- Op. cit., Kernberg O.
- Ibid.
- Ibid.
- Baruk H. Psiquiatría Moral Experimental. México: Fondo de Cultura Económica,
1960.
- Ibid.
- El Universal, 28 de octubre. 1997. p. 3. Primera Sección.
- Hochman J. Miracle, Mystery, and Authority: The Triangle of Cult
Indoctrination. Psychiatric Annals 1990; 20 (3): 183.
- Le Bon C. The Crowd. London: Fischer Unwin, 1920.
- Op. cit., De la Torre R. pág. 117.
- Freud S. Totem y Taboo. Obras Completas. Buenos Aires: Amorrortu Editores,
1913; 13.
- Op.cit., DSM IV.
- Ibid.
- Ganzaraín R. Psicología y Psicoterapia de los grupos. Revista Chilena de
Psicoanálisis. 1996; 13 (1): págs. 24-34.
- Krauser CA, Downie L. The Final Months: A Camp of Horrors. Washington Post.
Nov. 23, 1978.
- Ibid.
- Video Documental "Fear is the Master". Producido por Jeremiah Films. Un
análisis de la comuna del gurú Bagwan Shree Rajness, en Oregon y sus
subsecuentes problemas con la justicia de los Estados Unidos.
- Rodríguez R. Persecusión, Aflicción, Opresión al Pueblo de Dios. Revista
Concepto, 1997; (7): 2. Esta revista fue distribuida masivamente a los fieles
de La Luz del Mundo durante las festividades de agosto de 1997 en la Hermosa
Provincia. Celebración en donde confluyen peregrinos de todo el país y el
extranjero. El citado documento intentó explicar diversos cuestionamientos
hechos en los medios de comunicación al liderazgo del grupo, en términos de un
complot internacional y de la persecución de los tiempos del fin contra el
pueblo de Dios.
- Op. cit., De la Torre R. pág. 181.
- Kaplan DE, Marshall A. The Cult at the End of the World. New York: Crown
Publishers, Inc. 1996. La siege mentality ("mentalidad de fortaleza
sitiada") es una maniobra clásica en distintos grupos sociales. Se trata de crear un enemigo externo para fomentar como consecuencia la cohesión
interna de un grupo. En el caso de los Davidianos en Waco, Texas, esta
estrategia logró justificar inicialmente la compra y acopio de un importante
arsenal de armas que incluía granadas y rifles AK-47. Posteriormente sirvió
para autocumplir una predicción: la invasión por parte de las
autoridades en busca de Koresh. Esto a su vez generó un enfrentamiento armado
con muertos en ambos bandos y eventualmente el suicidio colectivo de los
Davidianos. La misma mentalidad propició que La Verdad Suprema participara en un acto terrorista en el Metro de Tokyo, Japón (el evento dejó
12 muertos y 5,000 intoxicados con gas sarín). Por otro lado la siege
mentality en el caso de Jim Jones, y el Templo del Pueblo ocasionó
primero la pérdida de contacto con el mundo exterior por parte de cientos de
miembros que se recluyeron en una comuna y posteriormente fue un factor
determinante para la autoinmolación colectiva de Guyana.
- Bion WR. Experiencia en Grupos. London: Tavistock, 1962.
- Schesdlinger. El concepto del "grupo Madre". En: Dinámica de grupos y
psicoanálisis de grupos. México: Editorial Limusa, 1979. Págs. 335-346.
- Op. cit., (46).
- Video de la Santa Cena realizada el día 14 de Agosto de 1997, en el Templo
principal de la colonia Hermosa Provincia en Guadalajara, Jalisco.
- Rodríguez R. El Porqué del Plan de Ataque contra la Iglesia Cristiana Luz del
Mundo. Revista Concepto, 1997; (7): 15.
- Ibid., pág. 2.
- Op. cit.,Bion WR.
- Op. cit., Solomon P. pág. 14.
- Ganzaraín R. The bad mother group. Psychoanalitic Group Theory and Practice.
Ed. S. Tutman Madisson: Int. Univ. Press, 1991.
- Op. cit. Flores F. , Peña C.
- Op. cit. Flores F.
- Op. cit. Flores F., Peña C.
- Op. cit., Bion WR. Otra muestra de confianza sin límites depositada en Samuel
Joaquín: el día 1 de Noviembre de 1973, en Guadalajara, Jalisco, se firmó una
carta en donde los padres de María Magdalena Padilla Iñiguez, cedían la tutela
de su hija de 13 años a Samuel Joaquín Flores. Los términos que se establecen
en dicha carta son : "bajo el tiempo, forma y servicio que él estime
pertinente, y sin ninguna retribución económica..."
- Op. cit., Ganzaraín R. (86).
- Op. cit., Ganzaraín R. (72).
- Ibid.
- Op. cit., De la Torre R. pág.181
- Ibid., pag 175.
- Desplegado publicado en el periódico El Occidental de Guadalajara,
Jalisco., el día Miercoles 16 de Julio de 1997, firmado por el Lic. René
Rentería Solís, miembro activo de La Luz del Mundo. Rentería Solís funge
frecuentemente como orador principal en la ceremonia luctuosa de Aarón
Joaquín, que se celebra anualmente el 9 de Junio en la Hermosa Provincia.
- Referencia hecha en uno de los muchos Himnos de corte similar.
- Alfaro MS. Himnos Especiales de Honra y Elección. 1995. "Apóstol de Dios,
Hermano Samuel", pág. 3.
- Op. cit., Bion WR. Con respecto a algunos eventos de conducta antisocial se
deben remarcar las agresiones (Cinco de ellas siendo investigadas actualmente
por las autoridades judiciales de Jalisco), de que han sido objeto varios
pacientes y víctimas, ex-miembros de La Luz del Mundo. Lo anterior por el solo
hecho de haber dejado la agrupación, y/o haber hecho alguna crítica o denuncia
acerca de las actividades, particularmente las de índole sexual o política, de
Samuel.
- Op. cit., Freud S.
- Merrin EL. Trastornos Delirantes y otros Trastornos Psicóticos. En: Goldman HH.
Psiquiatría General. 3a edición. México:Manual Moderno, 1994. págs. 287-289.
- Ibid.
- Polatin P. Psychotic Disorders: Paranoid States. In: Comprehensive Textbook of
Psychiatry-II. 2nd Edition. Baltimore: Williams and Wilkins Company, 1976. 1.
Referencias Bibliográficas
1. Alfaro MS. Himnos
Especiales de Honra y Elección. 1995.
2. Baruk H. Psiquiatría Moral Experimental. México: Fondo de Cultura
Económica, 1960.
3. Bion WR. Experiencia en Grupos. London: Tavistock, 1962.
4. Brownsberger CN, et al. Síntomas psiquiátricos comunes. En: Manual de
Psiquiatría. 2a edición. México: Manual Moderno, 1976.
5. De la Torre R. La Luz del Mundo: Identidad de Identidades. Guadalajara,
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6. De la Torre R. Los Hijos de la Luz; Discurso, identidad y poder en La Luz
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7. DSM IV. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.
Barcelona: Masson, 1995.
8. Erickson E. Gandhi’s Truth. New York: Norton, 1969.
9. Erickson E. Young Man Luther: A Study in Psychoanalisis and History. New
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(Primera parte)
Sobre los Autores
Jorge Mascareñas Ruiz es Médico y Psiquiatra. Egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León y especializado en el Hospital Universitario de Monterrey.
Subespecialidad en Psicoanálisis. Actualmente es Catedrático de Psiquiatría en
la Facultad de Medicina de la U.A.N.L. y maestro del Post-grado en el Hospital Universitario.
César Mascareñas de los
Santos es Médico e Investigador. Egresado de la Universidad de Monterrey y especializado en el Instituto Nacional de Pediatría. Ha hecho
aportaciones al campo de la ciencia médica, publicados en la Revista Mexicana
de Pediatría y en dos libros de Investigación médica. Actualmente realiza su
tesis para el grado de Doctor en Psicología con el tema: "Psicopatologías
inducidas: Efectos en la mente de los procesos de adoctrinamiento en algunos
Nuevos Movimientos Religiosos".
Este artículo es parte del contenido
publicado en la
Revista Académica para el Estudio de las Religiones
Tomo I con el título "La Luz del Mundo".
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